domingo, 18 de abril de 2010

hoy desapego


herman@s, hoy no he pasado ni pasaré el tzolkin diario...
hoy es un día tan importante como los demás, "realmente"
sólo que, aún más "realmente"
somos seres con una extrema facilidad para apegarse a las cosas y/o entes...

la clave del amor-de lo emocional-de lo vital-de la existencia toda... es el desapego y el no interés...

puede ser muy tortuoso el apego a las cosas o a los demás; un@ no depende de sí mismo, sino de los vaivenes circunstanciales de tercer@s, y por tanto del cosmos... en vez de depender -como es menester para la ascención espiralada- de su propio movimiento circular de la luz... lo cual ya no es depender sino únicamente ser...

pero todavía peor, muchísimo peor, puede llegar a ser el apego al falso un@ mism@... proyectar en el caleidoscopio del alma los mezquinos intereses del ego desatado, es uno de los mayores riesgos para nuestra especie... el mundo ordinario de la primera atención nos lo demuestra a cada instante... con sólo mirar esta esquizofrenia colectiva que genera indefectiblemente el ahondamiento en la diferencia...

hay que descubrir y metamorfosearse en la habilidad de la autoevolución... e ir siemrpe en dirección contraria a las mezquindades del propio ego... alguien podría decir que ir contra el ego es una tendencia suicida... y sí, efectivamente lo es... para poder renacer en la luz es necesario dejarnos "morir"... dejar que se biodegrade la pesada máscara de nosotr@s mism@s...

renacer en la luz... es renacer siendo esencialmente...

nada más simple y extraordinario que ser en el aquí y el ahora... vivir el presente no es desperdiciar la vida porque esta encarnación sea finita... eso no es vivir el presente si no más bien estar presentemente claudicando ante sí mismo...

y esto... no es otra cosa que claudicar frente al infinito...

por eso los chamanes practican, entre muchísimas otras, dos habilidades: el intento (la voluntad inquebrantable) y la impecabilidad (las más absoluta alineación integral del ser)...


mi humilde concejo del día: nada es tan importante como para apegarse a ello, ni siquiera el tzolkin; porque todo es una onda divina e integrante de lo incognoscible e insondable... y esto es lo único verdaderamente trascendente...

quien no tiene apegos no tiene nada... y al no tener nada... nada es lo que tiene por perder...


in lak' ech!



(os paso otro moméntum personal...)

hayquiendice...

Hay quien dice que el vacío incognoscible lo abarca todo...

y que lo negro engendra lo blanco y que lo blanco se desarrolla y avanza -cual reloj de arena- inexorablemente hacia lo negro

que, "imperceptiblemente", al mediodía nace sutil la noche, y a medianoche inicia su ciclo el día...


Hay quien dice, claro; quien dice muchas cosas...

pero éstos, a diferencia de otros, también dicen que negro y blanco se unen amando

que bailan al infinito necesariamente inseparables y que fluyen; al más puro estilo ribonucleico

...como cadenas-hélices-espirales, dobles y eternas...


Dicen que blanco no es más que negro y que negro y blanco es la misma cosa

que no hay guerra no hay competencia ni galón alguno para colgarse,

que hay unión en la diferencia y que compartirse es reconfortante...

que cooperando se haya equilibrio -que es lo sublime- que es lo que vale...

Dicen, mirá que loc@s, que blanco y negro subyace a todo, subyace a todo en esencia pura

que no hay logos ni forma ni imagen, sino sinergias que se traslucen...

que se conjugan y saltan chispas naciendo el color que se desparrama; en el vacío -o la oquedad-

o como guste un@ llamarlo, porque al llamarlo se desvanece; porque pierde sentido al nombrarlo...


Hay quien dice, claro; quien dice muchas cosas...


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de un@ depende "mirar" separación... o "ver" unidad...


"ha llegado el momento en que lo racionalmente inconcebible puede ser la única solución que nos quede"
(J. Argüelles)

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